Trabaja con un alcance acordado. Antes de tocar cuentas o permisos, aclaramos qué resultado debe quedar operativo y qué decisiones quedan fuera. Así puedes revisar la entrega con criterios concretos y conservar el control cuando termine el proyecto.
Define
Explica la rutina, el teléfono disponible, las dificultades de uso y las alertas que de verdad importan. Recibe una recomendación de alcance antes de confirmar el proyecto. Señala también quién dará apoyo y qué nivel de acceso ha autorizado la persona usuaria.
Configura
Ajustamos pantalla, permisos, contactos y métricas acordadas. No activamos funciones que el dispositivo o el contexto no puedan sostener con fiabilidad. Cada aviso queda vinculado a una respuesta comprensible.
Practica
Simula carga, consulta, aviso y llamada. La entrega incluye instrucciones para repetir esos pasos y saber cuándo contactar con soporte técnico o asistencia sanitaria. Comprueba el proceso en condiciones habituales antes de darlo por terminado.